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Artistas

Londres · Comienzos de los años 80

Tres amigas antes que una fórmula de éxito

La historia de Bananarama empezó con una amistad y una forma de entender la música mucho más cercana al espíritu DIY que a los mecanismos habituales de fabricación del pop.

Sara Dallin y Keren Woodward se conocían desde la infancia. En Londres coincidieron con Siobhan Fahey y las tres comenzaron a construir un proyecto en el que la música, la ropa, la actitud y el sentido del humor formaban parte de una misma identidad.

Aquella naturalidad acabaría diferenciándolas en una década llena de grupos cuidadosamente diseñados para las listas. Bananarama creció desde dentro, apoyándose en la complicidad de sus integrantes y en una personalidad que continuaría siendo reconocible incluso cuando el éxito alcanzó una dimensión internacional.

Una manera distinta de empezar

El pop podía ser accesible sin perder la actitud

El Londres pospunk, la cultura de club y la filosofía de hacer las cosas por sí mismas dejaron una huella que Bananarama nunca abandonaría por completo.

Primeras grabaciones De «Aie a Mwana» al encuentro con Fun Boy Three

Sus primeras canciones y colaboraciones comenzaron a situarlas dentro del nuevo pop británico y abrieron el camino hacia sus primeros éxitos.

Identidad Una imagen que no parecía diseñada desde un despacho

La complicidad de las tres integrantes se convirtió en una parte fundamental de Bananarama y en uno de sus rasgos más duraderos.

Evolución Crecer sin borrar los primeros años

El sonido cambiaría con productores y etapas, pero la personalidad del grupo seguiría siendo reconocible en sus momentos de mayor éxito.

Canciones que cruzaron fronteras

Del pop británico al escenario internacional

Bananarama fue ampliando su alcance canción a canción hasta convertirse en una formación capaz de competir en Reino Unido, Europa y Estados Unidos.

«Cruel Summer» supuso uno de los primeros grandes saltos internacionales. Después llegaría una transformación sonora decisiva con Stock Aitken Waterman y una versión de «Venus» que llevó al grupo a una escala completamente nueva.

1986 · Un punto de inflexión

«Venus» convirtió a Bananarama en número uno en Estados Unidos

La reinterpretación de la canción de Shocking Blue combinó las armonías del grupo con una producción mucho más contundente y orientada a la pista de baile.

Cruel Summer
Uno de sus primeros grandes clásicos internacionales

Publicada en 1983, se convirtió en una de las canciones que impulsaron definitivamente la presencia internacional de Bananarama.

Venus
El salto definitivo

Su enorme impacto confirmó que el giro hacia un pop más bailable podía ampliar el público del grupo sin borrar su identidad vocal.

Love in the First Degree
Uno de los momentos centrales de su etapa dance-pop

La canción representa el periodo en el que la nueva producción de Bananarama se encontraba plenamente consolidada.

El sonido evolucionó, pero la combinación de armonías vocales, melodía y personalidad permitió que Bananarama siguiera siendo inmediatamente reconocible.

Mucho más que nostalgia

Sobrevivir a una década sin quedar atrapadas en ella

El verdadero alcance de Bananarama se entiende cuando la historia continúa después de los grandes éxitos de los años ochenta.

La salida de Siobhan Fahey en 1988 dio paso a la incorporación de Jacquie O’Sullivan. Tras aquella etapa, Sara Dallin y Keren Woodward continuaron Bananarama como dúo, publicando nuevos discos y manteniendo una actividad que ha atravesado distintas generaciones.

2017 · La formación original

Una reunión que confirmó la vigencia de aquellas canciones

Sara, Keren y Siobhan volvieron a compartir escenario en una gira de reunión. Después, Dallin y Woodward retomaron Bananarama como dúo y continuaron desarrollando el proyecto.

Autonomía El carácter propio siempre formó parte de la propuesta

Desde sus primeros años, Bananarama proyectó una imagen menos fabricada que buena parte del pop femenino de su época.

Evolución Cambiar de sonido sin dejar de ser reconocibles

Diferentes productores marcaron distintas etapas, pero las armonías vocales y la personalidad del grupo aportaron continuidad.

Legado Una historia que sigue perteneciendo al presente

Sus canciones continúan circulando entre radio, plataformas, reediciones y escenarios, conectando varias generaciones de público.

Bananarama no permanece únicamente porque los años ochenta sigan despertando interés. Permanece porque detrás de sus grandes canciones existe una identidad capaz de sobrevivir a la época que la hizo famosa.

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