“I Wanna Fly” es una gema del universo italo-disco poco conocida pero altamente valorada por coleccionistas y DJs especializados.
Esta pista, lanzada en 1985 bajo el sello I.D. Limited (cat. IDL045) según varias fuentes, mezcla la energía de la pista de baile con melodías sintéticas envolventes que la hacen destacar.
En un período en que el italo-disco aún gozaba de pujanza, “I Wanna Fly” surge como una propuesta atmosférica y dinámica que captura tanto el pulso del club como una emotividad melódica. Su edición en vinilo 12″ incluye la mezcla original y, según algunas reediciones, un bonus remix a cargo de I‑Robots.
El sello I.D. Limited la describe como “high on many wantlists and almost impossible to find”.
Sonido y estilo
Musicalmente, la canción se caracteriza por:
Un ritmo marcado, con caja de ritmos y bajo sintético que impulsan la pista.
Sintetizadores envolventes que generan una sensación de vuelo o elevación, coherente con el título “I Wanna Fly”.
La voz de David Gray —procesada y ligeramente distante— que añade una capa emocional sin restar poderío al groove.
Los elementos combinados hacen de esta pista tanto un track de pista como una pieza para escucha más relajada.
Letras y significado
El título “I Wanna Fly” evoca una aspiración de liberación, trascendencia o escape. En el contexto del italo-disco, ese “volar” puede interpretarse como una metáfora de la euforia de la pista de baile, de la tecnología al servicio del deseo o del movimiento hacia una dimensión más amplia.
Aunque no se dispone de la letra completa en fuentes accesibles, el título y el tono son suficientes para sugerir ese sentido de expansión.
Legado e importancia
A pesar de no alcanzar cifras de venta masivas, la pista se ha convertido en un objeto de culto. En foros de coleccionistas se menciona repetidamente como “muy buscada”.
Las reediciones y su aparición en listas de “most wanted” refuerzan su estado: Listada en catálogos como “almost impossible to find”.
¿Por qué revisitarla hoy?
Si estás explorando la escena italo más profunda, “I Wanna Fly” ofrece una pista menos obvia pero llena de carácter.
Es un excelente ejemplo de cómo el género no era solo fiesta ligera: también podía apelar a estados más introspectivos, evocando “viaje” más que solo baile.
Desde el punto de vista de DJ, su energía y melodía ofrecen versatilidad: puede encajar tanto en sets de revival ochentero como en mezclas más modernas que buscan ese groove analógico.