Mencionado como uno de los discos más oscuros que ha llegado al género.
Hablar de “Bad Passion” es adentrarse en una joya oscura del universo italo-disco, un single que desde su lanzamiento ha adquirido estatus de culto entre los coleccionistas, DJs y amantes del sonido underground de los 80. Pese a que algunas fuentes lo atribuyen a 1982 como año de producción original, otras apuntan a 1983 como fecha de edición.
Contexto y origen
Steel Mind fue uno de esos proyectos secundarios –o casi anónimos– de la escena italodisco; un acto que no buscaba grandes portadas ni promociones masivas, sino más bien el lado más crudo, sintético y enfocado al club. El single “Bad Passion” se inscribe justo en ese momento de transición: cuando el esplendor del disco setentero cedía terreno al electro, al beat marcado y a atmósferas más frías y robóticas.
Sonido y producción
Lo que hace especial a “Bad Passion” es su mezcla de grooves mecánicos con una elegancia minimalista y un aire nocturno. El uso de sintetizadores, líneas de bajo sintéticas, programación de caja de ritmos y posiblemente vocoder o efectos de voz (“metal voice”) logran una pieza que se escucha tan bien en pista de baile como en sesiones de club más introspectivas. En palabras de uno de los distribuidores: “still sounds so raw and dirty that it will do damage on any modern dancefloor.”
Además, versiones posteriores y reediciones han reforzado su vigencia: en 2020 se lanzó una remasterización digital que incluye versión dub y remixes (“Tiger & Woods Speetalo Remix”) y en 2022 una edición en vinilo coloreado a cargo de ZYX Music con mezcla de remixes de Flemming Dalum.
Impacto y legado
Aunque jamás alcanzó cifras de éxito masivo, “Bad Passion” consiguió lo más importante para un tema de culto: permanecer vivo. En listados de reventas de vinilos y en foros especializados se le menciona como uno de los hits “más bailados y buscados” dentro del italodisco de colección.
La reedición de ZYX, la aparición en tiendas especializadas bajo “rarities” y su revalorización entre DJs de re-edits y sets retro dan cuenta de su persistente vigencia: no es solo nostalgia, sino un sonido que sigue encontrando resonancia.
¿Por qué merece atención hoy?
Para quienes exploran la historia de la música electrónica, muestra un puente entre el disco de los 70 y la electro de los 80: ritmos mecánicos, una producción austera pero efectiva, y estética casi “industrial”.
Desde el punto de vista del coleccionista, representa un objeto de deseo: ediciones originales escasas, reediciones limitadas, y una reputación que lo precede.
Para DJs y amantes del baile, la versión original ofrece una textura sonora diferente a lo que suele considerarse “mainstream ítalo”, otorgando variedad y carácter a sets especializados.